Es Viernes Santo, día de la adoración a la Santa Cruz

Estimada/o Hermana/o:

Hoy es Viernes Santo día en el que recordamos la crucifixión de nuestro Señor y en el que la Iglesia celebra el rito de la Adoración de la Santa Cruz y tradicionalmente se lleva a cabo la exposición de las reliquias de la Vera+Cruz o Lignum Crucis. 

El fragmento o astilla de la Cruz que posee nuestra Hermandad pertenece al grupo de las reliquias mayores al tener origen en la Pasión de nuestro Señor Jesucristo y a la que, durante la jornada del Viernes Santo así como cuando están expuestas, se les tributa culto con rango de Latría, siendo el motivo de ello el haber tenido contacto con la Sangre del Redentor.

Al citar el concepto de Latría o Adoración, hemos de hacer dos diferenciaciones de su aplicación en el culto. Una primera denominada Latría Absoluta que es la otorgada a Dios en las tres personas de la Santísima Trinidad realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. 

La segunda o Latría Relativa es aquella que se da sobre las cosas relacionadas con la divinidad y en el caso que nos ocupa en nuestra Hermandad, el culto dado a la sagrada reliquia del Lignum Crucis, fragmento de la Verdadera Cruz del Redentor ubicada en el altar del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz y que ocupa lugar preeminente en el cortejo procesional del Lunes Santo.

Para conocimiento de nuestros hermanos, así como fieles y devotos, recordaremos que la Instrucción General del Misal Romano nos indica que “la genuflexión, que se hace doblando la rodilla derecha hasta la tierra, significa adoración; y por eso se reserva para el Santísimo Sacramento, así como para la santa Cruz desde la solemne adoración en la acción litúrgica del Viernes Santo en la Pasión del Señor hasta el inicio de la Vigilia Pascual.” (n. 274).

Por último, hacer una reflexión final en conciencia por sentirnos privilegiados de poseer y custodiar en nuestra Corporación la más importante reliquia de la cristiandad a la que debemos saber otorgar el tratamiento y respeto debido por todos.

“Ecce lignum crucis, in quo salus mundi pependit… Venite adoremus”.

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