En 1925 la procesión, que salió como lo hacía habitualmente el miércoles santo, el paso
del Cristo estuvo alumbrado con acetileno y cera y el de templete de Nuestra Señora de la Soledad con plata, flores, acetileno, cera y aparatos eléctricos, siendo acompañados en ambos los pasos por la banda de cornetas y tambores del Regimiento de Infantería de Cádiz, según consta en notas de prensa de la época y documentos que guarda la cofradía en su archivo. Podemos de esta forma conocer el precio, que fue de cuatrocientas pesetas.
El mismo año, fueron precisos 52 cargadores para llevar ambos pasos y el coste fue de 602 pesetas, de las cuales 30 eran para el capataz, cobrando cada cargador 11 pesetas. También se conserva en el archivo de la cofradía documento que así lo atestigua.
Fuente:
Archivo de la cofradía de la Vera Cruz.
García Portillo, Alfredo. Cádiz de Vera Cruz. Cádiz, 2025
