En las últimas semanas se ha estado trabajando en la intervención sobre el manto negro de camarín de Nuestra Señora de la Soledad. El manto proviene de uno antiguo del que sólo se han conservado las vistas, con bordados en plata de finales del siglo XVIII/ principios del siglo XIX, y por lo que se ha podido apreciar ha sido pasado al menos dos veces a distintos terciopelos. Aparte del deterioro del bordado, presentaba grandes deficiencias en la confección, limitando su uso solo para cuando la imagen de la Soledad era contemplada frontalmente.
La intervención ha constado de:
-Limpieza del polvo del bordado mediante cepillado suave y aspirados.
-El terciopelo del soporte ha sido planchado por el reverso, quitando las arrugas originadas por la tensión del forro por ser más chico que el terciopelo. -Las vistas han sido agrandadas mediante un añadido ya que el manto quedaba corto cuando se le ponía a la Santísima Virgen. En la parte de la cabeza, se ha centrando el hueco del perno que se hallaba desplazado por la inclinación de la cabeza de la imagen anterior destruida en 1931.
-Ha sido añadido un terciopelo negro en la parte trasera, quedando ahora como un manto completo.
-Se le ha añadido un encaje de cocha antiguo, ya que carecía de dicho acabado.
La intervención ha sido realizada en el taller de bordados San José, que dirige NHD Ramón Fernández Ruiz, con la colaboración de D. Jesús Savona León.
Agradecemos profundamente la implicación del grupo de hermanas que han financiado la intervención, que la virgen se lo pague extendiendo sobre ellas y sus familias su protección maternal.

