Un nuevo hermoso Lunes Santo culminó. Con la cera consumida, el esparto desabrochado, la faja quitada, las estampas repartidas y el carbón quemado, os damos las gracias por el gran testimonio de Fe realizado y por el ejemplo y recogimiento mostrado que hace que, un año más, estemos inmensamentes orgullosos de nuestros hermanos.
Que la provechosa Estación de Penitencia junto a nuestros Titulares nos impulse a seguir caminando unidos en la Fe durante todo el año.
En breve, resumen del Lunes Santo en nuestra Web

