Simbología

SIMBOLOGÍA DEL CORTEJO

Cargada de historia -es la más antigua de Cádiz-, nuestra Cofradía de la Vera+Cruz pone en la calle un Cortejo Penitencial con numerosos detalles que para el gran público que contempla las procesiones pasa desapercibido y para los cofrades significa el súmmun del simbolismo en la Semana Santa gaditana. Desde la Cruz de Guía hasta el paso de palio pueden observarse multitud de elementos relacionados con la Pasión de Cristo, con el carácter franciscano de la Hermandad, con la Liturgia de la Iglesia, con las Sagradas Escrituras… todo un ejemplo de cómo una Cofradía puede llegar a cuidar una estación penitencial que cada tarde de Lunes Santo puededisfrutarse en las calles de Cádiz.    

CORTEJO DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA VERA+CRUZ

· Desde su reorganización en los años 70, la Hermandad de la Vera+Cruz fue pionera en Cádiz en llevar a cuatro hermanos portando cirios delante de la Cruz de Guía, como escoltas de la Cruz, para darle más realce a la verdadera razón de ser de la Hermandad.

· Entre la Cruz de Guía y los cuatro cirios se ubican dos niñas vestidas “a la federica”, cada una con un ramo de rosas rojas que en la Santa y Apostólica Iglesia Catedral depositan ante las imágenes de los Santo Patronos y Mártires de Cádiz, San Servando y San Germán. El Hermano Mayor de la Hermandad de estos Santos les recibe en el interior de la Seo.

· La Tercera Sección la componen parejas de penitentes portando cruces al hombro. Abre la misma la Bandera Penitencial. Las cruces son de color verde oscuro, el color de las hermandades de Vera+Cruz porque en la Biblia a la cruz también se le llama “el leño verde”“Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco, ¿qué se hará?” (Lc 23,28-31). Esta sección remarca el carácter penitencial de la Hermandad.

· La cuarta y última sección del Cristo la abre el Banderín Franciscano. El hermano que porta esta insignia y sus dos acompañantes, que llevan varas, visten túnica de cola de color marrón, como el hábito de la orden de San Francisco de Asís, y cíngulo con los tres nudos franciscanos en lugar de esparto. La Hermandad fue fundada por un franciscano, Fray Juan Navarro, en 1566. Además, sólo en esta sección del Cristo los cirios, de color verde, llevan un calzo negro para distinguir a los hermanos con más antigüedad de los que salen en el Cristo.

· Ante el paso de Cristo, el pertiguero del cuerpo de acólitos luce un medallón que recoge la escena de la que, según algunos teólogos, es la primera representación de la cruz. “Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta”, dicen las sagradas escrituras.

· También delante del paso de Cristo el Director Espiritual de la Hermandad lleva una vara antigua que pertenece al convento y que está rematada por el escudo franciscano.

· El conjunto de relieves que rematan los medallones principales del canasto (parte superior del paso), describe el origen del culto a la verdadera Cruz desde que Santa Elena, madre del Emperador Constantino, después de que su hijo obtuviera la victoria del puente Milvio (año 312 d. C.), fuera a Jerusalén y ordenara excavar para descubrir la Cruz donde había sido ejecutado Jesucristo. Las capillas laterales del canasto están rematadas con cuatro ángeles pasionarios, sirviendo de escolta de medallones principales del canasto y peanas de esculturas mayores de las esquinas un conjunto de dieciséis ángeles querubines. En los respiraderos (parte lateral inferior del paso), se encuentra representada Nuestra Señora en escenas de la Piedad y la Soledad en sendos relieves. También el éxtasis de San Francisco en el  respiradero trasero y relieve representando la adoración de Santa Elena y su hijo Constantino a la verdadera Cruz, en el relieve frontal.

· En la trasera del monte de claveles del paso luce un pequeño ‘bouquet’ de cinco rosas rojas rodeado por un cordón franciscano que perteneció al Padre Nicolás, muy recordado en la feligresía de San Francisco y en tiempos Director Espiritual de la Cofradía. Las cinco rosas representan las cinco llagas de San Francisco de Asís.

CORTEJO DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD

· Un Simpecado abre las secciones de la Virgen, precedido por cuatro cirios de escolta blancos. La escena central de esta insignia está protagonizada por la Inmaculada de la Rosa, una imagen en un cuadro que se veneraba en San Francisco antes de la Guerra Civil y que se cree fue destruido en los acontecimientos de 1931 con la quema de iglesias. El lienzo sufrió durante el asalto inglés un pequeño desgarro. El convento fue refugio y defensa para muchos gaditanos y el pueblo reputó como milagrosa la protección de la Virgen Inmaculada, y como memoria de esa protección no quiso restaurar el cuadro dañado y optó por colocar una rosa entre las manos de la Virgen, lugar por donde fue rasgado el lienzo. Desde ese momento comenzaron a llamarle la ‘Virgen de la Rosa’. Esta insignia se estrenó en la Semana Santa de 2007, siendo su paño donado por José Luis Ruiz-Nieto Guerrero, hermano de la cofradía.

· La última sección de la Virgen se abre con la Bandera Concepcionista custodiada por cuatro penitentes que portan cirios azules, el color de la Purísima Concepción. En esta sección los penitentes llevan cirios blancos con calzo negro, señal de antigüedad como hermanos de la cofradía.

· Ante el palio procesionan dos niñas vestidas “a la federica” que porta cada una una libra de cera o velón que se depositan ante el sagrario de la Iglesia Catedral durante la estación de penitencia.

· Ya en el paso de palio, nuestra Hermandad prosigue con su tradición de colocar cirios votivos que recuerdan efemérides del año en curso en las “marías”. También hay cirios votivos en los ciriales que preceden a ambos pasos y los que acompañan a la Cruz Parroquial. 

· En el frontal del palio figuran dos relicarios, uno de ellos contiene tierra del Santo Sepulcro y el otro, reliquias de los beatos mártires franciscanos de la Guerra Civil, beatificados durante el pontificado del SS El Papa Benedicto XVI. 

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