Nuestra Señora de la Soledad

NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD

En el asalto y saqueo al Convento de San Francisco en el mes de Mayo de 1931, la Cofradía pierde gran número de enseres e imágenes, entre ellas a la Titular, Ntra. Señora de la Soledad. Tras la contienda civil, a partir de 1940, la Cofradía se reorganiza y saca a la calle un solo Paso (el estrenado en 1904) haciendo un gran esfuerzo económico con gran escasez de medios; en él se ubica al Crucificado y a sus pies una Dolorosa cedida existente en el Convento de Capuchinos.

En aquel momento se plantea como algo prioritario encargar la nueva Imagen de la Titular. Para ello la Junta de Gobierno comienza a realizar gestiones y contacta con varios escultores, entre ellos el gaditano Juan Luis Vassallo Parodi y el sevillano José Rivera García. Pero meses más tarde se decide la Hermandad por el escultor Sebastián Santos Rojas, con taller en Sevilla, encargándole la nueva hechura de la Dolorosa en 1944. Se dio la circunstancia de que el artista hace una Imagen en primer lugar, pero que al no ser de su agrado hace a continuación la definitiva.1

La Dolorosa es de las primeras obras conocidas de esta temática del famoso artista natural de Higuera de la Sierra (Huelva). Es una talla de 160 cms. de altura realizada en madera de ciprés, con ojos y lágrimas de cristal y de candelero para ser vestida. Presenta la mirada baja y un dolor contenido, de una belleza serena que representa a una mujer en edad madura. Esta imagen de la Virgen, como ocurrió con la destruida, tenía como destino salir en el Paso de Palio, que se estrenó por aquellos años y sigue siendo el actual; entonado en negro con orfebrería plateada, en profuso estilo barroco.

JMSP


1Picardo y Gómez, Álvaro: Datos sobre la Muy Ilustre, Antigua y Venerable Cofradía de la Vera- Cruz. Cádiz. 1946.

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