El Año Jubilar en la Vera+Cruz

EL AÑO JUBILAR EN LA VERA-CRUZ

Hemos tenido la enorme suerte en esta Junta de Gobierno, de coincidir nuestra dedicación a la Hermandad con el 450 Aniversario Fundacional. Efectivamente, en el muy lejano año 1566 Fray Juan Navarro, de la Casa Grande de Sevilla, vino a Cádiz a fundar el convento franciscano que hoy tenemos. Creó la comunidad de frailes seráficos y fundó asimismo nuestra Cofradía de la Vera-Cruz. Es conocida la vinculación secular entre los hijos de San Francisco y las hermandades de la Santa Vera-Cruz. Hacen ahora cuatrocientos cincuenta años que se plantó en el poniente gaditano el Leño Verde de la Cruz de Nuestro Señor. Desde aquel entonces el testimonio de los cofrades ha corrido, como río de fe, por las calles de grises gastados de esta ciudad trimilenaria. La religión de los cofrades desde aquel venturoso 1566 se muestra desplegada con todo su esplendor, con infinitas más luces que sombras, en este hermoso Cádiz. Las cofradías, bien vividas, son “escuelas de cristianos y fraguas de santidad” en palabras rotundas de Benedicto XVI.

Esta efeméride fundacional nuestra, que paralelamente es también una celebración de todas las hermandades gaditanas, necesitaba a nuestro juicio el refrendo importantísimo de la consecución de un Año Jubilar. Con toda ilusión, iniciamos los trámites de la petición a Roma, con la ayuda y dedicación de nuestro Obispado. Nuestra pretensión se hizo realidad en el decreto del Cardenal Piacenza, que nos informaba de la concesión del Año Jubilar por Su Santidad el Papa Francisco. De tal manera, que nuestro Aniversario Fundacional tomaba ahora la enorme dimensión de un gran acontecimiento religioso. Un Año Santo Extraordinario, comprendido entre el 14 de septiembre de 2015 y el 4 de octubre de 2016. El Año de la Vera-Cruz es ahora el Año de Cristo. Nuestra gran oportunidad para hacer una Vera-Cruz mejor. Donde el aliento salvífico del Cristo penetre nuestras almas, para la remisión de nuestros pecados y de sus penas. El Año Jubilar es un año para la esperanza. Un año en el que debemos empeñarnos en servir a Dios, en el gozo de la fraternidad con los hermanos. Es un tiempo para la reconciliación, para la conversión, para la penitencia sacramental: en definitiva, para mejorar como cristianos, para ser mejores cofrades. 

El que una hermandad cumpla 450 años es un hecho destacado, que no puede ser minusvalorado. Dice mucho de la vigencia de nuestras cofradías, de lo profundo de sus cimientos, de la fuerza de la fe de los cofrades. Pocas instituciones dentro de la Iglesia han atravesado con tanto vigor el decurso del tiempo. Hoy como ayer, nuestras cofradías son parte fundamental en la vida de la Iglesia. Debemos esforzarnos en una permanente adecuación a lo que nos pide la Iglesia, sin olvidar nuestra historia pero siempre con la mirada en el futuro. 

El Año Jubilar nos está dando la oportunidad de estrechar lazos fraternos con nuestros hermanos cofrades gaditanos. Recibir en nuestra capilla a las representaciones de las cofradías gaditanas está siendo auténticamente enriquecedor. No olvidaremos la visita de los hermanos de Jesús de la Paz, que nos hicieron el hermoso regalo de traernos a Nuestra Señora del Amparo. Hemos tenido a Jesús Caído y a Nuestra Señora de la Esperanza en este solar nuestro de la Vera-Cruz, viviendo momentos históricos, de intenso carácter cofradiero, que quedarán para siempre en nuestras retinas. Son muchas las hermandades e instituciones que ya se han acercado a ganar el Jubileo. Está siendo enorme la respuesta y la generosidad para con nuestra cofradía. Unos y otros estamos haciendo esfuerzos para adecuar nuestras agendas y sea posible atender las peticiones para obtener la indulgencia plenaria. 

La celebración del Año Jubilar está suponiendo para los hermanos y para la Junta de Gobierno, una mayor dedicación, un mayor esfuerzo. Pero de todo este trabajo, saldrá una Vera-Cruz mejor, que sabrá aprovechar esta efeméride, este tiempo de júbilo, para vivir un cristianismo más auténtico. El Año Jubilar es un regalo hermoso que nos ha hecho el Santo Padre. Sin duda, nos hará a todos mejores cristianos, mejores cofrades.

                                                                       NHD Miguel Ángel Morgado Conde – Hermano Mayor durante la efemérides

Compartir